DirecciónProvincialEstadística

Metodología

El método de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)

En el marco de las políticas de cooperación internacional aplicadas durante los años setenta en los países del entonces llamado Tercer Mundo, la noción de pobreza basada en el enfoque de la subsistencia fue ampliada a partir de una serie de trabajos efectuados por diferentes organismos de Naciones Unidas.

Leer más...

Metodología

El método de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)

En el marco de las políticas de cooperación internacional aplicadas durante los años setenta en los países del entonces llamado Tercer Mundo, la noción de pobreza basada en el enfoque de la subsistencia fue ampliada a partir de una serie de trabajos efectuados por diferentes organismos de Naciones Unidas.

Con la aparición del paradigma de “necesidades básicas”, el centro de interés comenzó a trasladarse hacia un conjunto más vasto de satisfactores, no reducidos a la dimensión económica. Se logra así una ampliación del campo de referencia del concepto de pobreza. (Lépore, 2007).

La definición de pobreza mediante este enfoque implica la aplicación de un método normativo de carácter multidimensional de medición directa de las condiciones de vida, el cual puede ubicarse entre los métodos que aceptan una visión absoluta de la pobreza, y dentro de ellos, en los denominados “necesidades básicas” –considerando tanto las necesidades biológicas satisfechas de consumo privado así como también aquellas provistas a través de servicios como los de agua potable, educación y salud-. De esta manera, el método elegido es el de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI).

Bajo este método se elige una serie de indicadores censales que permiten contrastar si los hogares satisfacen o no algunas de sus necesidades principales. Una vez realizado, se puede construir “mapas de pobreza”, que ubican geográficamente las carencias. De esta manera, el NBI provee un método directo de “identificación” de los pobres tomando en cuenta aspectos que no se ven necesariamente reflejados en el nivel de ingreso de un hogar, aprovechando el potencial de desagregación geográfica que permite la información censal.

Hoy por hoy, el INDEC considera que un hogar es pobre por NBI si sufre al menos de alguna de las siguientes carencias o privaciones:

-                     NBI1: Vivienda de tipo inconveniente (vivienda de inquilinato, precaria u otro tipo)

-                     NBI2: Viviendas sin cuarto de baño

-                     NBI3: Hacinamiento critico (más de tres personas por cuarto)

-                     NBI4: Hogares con niños en edad escolar (6 a 12 años) que no asisten a la escuela.

-                     NBI5: Hogares con cuatro o más personas por miembro ocupado y en los cuales el jefe de hogar tiene bajo nivel de educación (dos años o menos en el nivel primario). (Capacidad económica).

En todas las estimaciones realizadas en América Latina se ha utilizado un método denominado de relación combinada: un hogar se considera pobre si no alcanza el umbral de al menos un indicador. El concepto en que se sustenta este enfoque parte de dos premisas básicas: todas las necesidades tienen la misma importancia y todas son básicas, es decir, fundamentales para reflejar la pobreza.

Como antecedente de aplicación del método NBI en América Latina se encuentra la elaboración de los “mapas de pobreza extrema” en Chile, que cuantificaron la pobreza con indicadores referentes a condiciones de vivienda, equipamientos domésticos, hacinamiento, entre otros, elaborados desde mediados de los años ’70.

Sin embargo, el trabajo que da inicio a la aplicación del método NBI en América Latina fue realizado por el INDEC en Argentina, con la asesoría de la CEPAL -Oscar Altimir-. Con base en una definición de indicadores de insatisfacción de necesidades básicas se llevó a cabo un procesamiento del Censo de Población de 1980 y se obtuvieron mediciones y caracterizaciones de los hogares con NBI, desagregados por jurisdicciones (provincias, departamentos o partidos), tamaño de las localidades y distrititos. Los resultados fueron publicadas en “La pobreza en Argentina” (INDEC, 1984).

Luego se replicó la metodología con datos del censo 1991 en el estudio “Perfil de los hogares y de la población con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)” (INDEC, 1996).

Por su parte, la metodología NBI en Colombia se basó en la experiencia Argentina. Simultáneamente en Uruguay también con asesoría de CEPAL -Ruben Katzman- se usó esta metodología utilizando igualmente el Censo de Población y Vivienda (DGEC 1988).

A partir de los trabajos de Argentina, Colombia y Uruguay, la aplicación del método de NBI se difundió a otros países de América Latina, en los años finales de la década del ‘80 y los iniciales de la del ’90.

Es durante esta última década que se produjeron avances teóricos y metodológicos sobre la temática de la pobreza y las técnicas utilizadas para medir el  fenómeno. A partir de allí se pudieron evaluar las ventajas y limitaciones en torno al método NBI:

-                     Se constituye en un instrumento clave para la formulación y gestión de políticas sociales (Giusti, 1988).

-                     La posibilidad de desagregar geográficamente los niveles socioeconómicos poblacionales. (Boltvinik, 1990)

-                     La elevada eficiencia de su aplicación dada su simple administración y su bajo costo al basarse en los censos de población que los estados realizan en forma periódica (Katzman, 1996);

-                     La utilización del hogar como unidad de análisis –a diferencia de otras medidas de áreas- permite realizar perfiles de hogares pobres para conocer sus rasgos propios en comparación con otros hogares (Álvarez, 2002)

-                     La posibilidad de comparabilidad espacial, e histórica a partir de la utilización de mismos indicadores de base censal (Katzman, 1995).

Sin embargo, esta metodología no está exenta de críticas y limitaciones, de esta manera, entre las principales se destacan:

-                     Una gran proporción de la pobreza medida a través de las NBI se explica por carencias habitacionales (Giusti, 1988; INDEC, 1995) debido a la sobrerrepresentación de los indicadores de esta dimensión;

-                     El uso de censos como fuente de datos pone límites muy claros a la selección de indicadores. (Boltvinik, 1990).

-                     La cantidad de pobres que se identifica depende de la cantidad de indicadores que se utilizan para definir la población con NBI (Boltvinik, 1992).

-                     En relación a esta última, se destaca la selección acotada de los indicadores utilizados generalmente reducidos a la posesión de bienes básicos (vivienda), acceso a servicios públicos (agua corriente), dejando de lado otras necesidades igualmente relevantes, tales como el acceso a los servicios de salud, educación, transporte y esparcimiento.

-                     No permite un reconocimiento de la población afectada en las últimas décadas por los procesos de pauperización social (Beccaria y Minujín,1985; Katzman, 1996) debido al carácter estructural de las carencias identificadas y a que el indicador de capacidad de subsistencia refleja escasamente la insuficiencia de ingresos (Alvarez, 2002).

-                     No es posible la distinción entre grados de satisfacción de necesidades dado que la metodología incorpora indicadores que sólo captan situaciones extremas, considerándose a la pobreza como un fenómeno único y homogéneo, sólo susceptible de una clasificación dicotómica: pobre-no pobre  (INDEC, 1995).

-                     Trata a la pobreza como un fenómeno homogéneo, no hay diferenciación en su interior. NBI solo capta situaciones extremas (pobre- no pobre). (INDEC, 1995; Minujín, 1996).

-                     La base de información censal para la construcción de indicadores NBI plantea el problema de la periodicidad en el análisis.

En base a estas críticas y limitaciones conceptuales es que han surgido propuestas tendientes a modificar su elaboración (INE, 1994), como en la adaptación de sus indicadores (Katzman, 1996).

Por su parte, el INDEC también se vio en la necesidad de reconsiderar las discusiones teóricas presentes, planteando dos modalidades en el estudio de la pobreza a partir de los datos del Censo 2001: por un lado, manteniendo el NBI para permitir su comparabilidad histórica; y por otro, elaborando una nueva metodología que permita superar estas limitaciones, el Índice de Privación Material de los Hogares (IPMH).

Respecto de los principales métodos hasta aquí presentados –LP y NBI-, la pobreza por NBI exhibe – a excepción de algunos casos puntuales- una tendencia decreciente en forma escalonada a lo largo del período. Mientras que, por el otro, la pobreza por LP registra un comportamiento más irregular, sujeto a la coyuntura económica (Arakaki, 2011). Es por eso que estos métodos, más allá de las limitaciones mencionadas, sirven como insumo para el abordaje desde diferentes aristas del problema, contemplando sus especificidades como las potencialidades del mismo.

Bibliografía

ÁLVAREZ, G. “Capacidad económica de los hogares. Una aproximación a la insuficiencia de ingresos”. Notas de población, 2002, núm. 74, pp. 213-250, Santiago de Chile, CELADE.

BECCARIA, L. y MINUJIN, A. “Métodos alternativos para medir la evolución del tamaño de la pobreza”, en INDEC. 1985. Documento de trabajo núm. 6, Buenos Aires, INDEC.

BOLTVINIK, J. Pobreza y necesidades básicas. Conceptos y métodos de medición, PNUD, Caracas. 1990.

BOLTVINIK, J. “El método de medición integrada de la pobreza. Una propuesta para su  desarrollo” en Comercio exterior, 1992. Vol. 42, Nº 4, México.

BOLTVINIK, J. “Tipología de los métodos de medición de la pobreza. Los métodos combinados”. Banco de Comercio Exterior: Revista Comercio Exterior, 2003, Vol. 53, Núm. 5, México.

GIUSTI, A. “Pobreza”. Taller sobre diseño conceptual del Censo Nacional de Población y Vivienda de 1990, INDEC, Buenos Aires (mimeo). 1988.

INDEC. “La pobreza en la Argentina. Indicadores de necesidades básicas insatisfechas a partir de los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda 1980”. 2da Edición, Buenos Aires, Argentina. 1985.

INDEC., “Perfil de los hogares y de la población con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)”, Serie Estudios  Nº 24, Buenos Aires. 1996.

KATZMAN, R. "La heterogeneidad de la pobreza. El caso de Montevideo", Revista de la CEPAL, 1989, n° 37.

KATZMAN, R. “La medición de las Necesidades Básicas Insatisfechas en los Censos de Población, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)”, Oficina de Montevideo. 1995.

KAZTMAN, R. “Virtudes y limitaciones de los mapas censales de carencias críticas” en Revista de la CEPAL, 1996, N° 58, Santiago.

LÉPORE, E. “Hacia una definición de la pobreza centrada en los derechos humanos: Aproximaciones conceptuales”. IX Jornadas Argentinas de Estudios de Población. Asociación de Estudios de Población de la Argentina, Huerta Grande, Córdoba. 2007.